Australia inaugura DeepSouth, el primer superordenador que imita el funcionamiento cerebral humano

DeepSouth, en la Universidad Western Sydney, será la punta de lanza tecnológica emulando 228 billones de conexiones sinápticas por segundo, marcando un hito en la simulación cerebral

En los laboratorios de la Universidad Western Sydney, Australia, un equipo multidisciplinario ultima los detalles del revolucionario superordenador DeepSouth. Con su encendido previsto para el próximo año, este sistema se erige como pionero al emular la velocidad y capacidad de procesamiento de información equiparable a la del cerebro humano.

También te puede interesar: Threads: guía imprescindible de la nueva red social del 2023

Concebido meticulosamente con componentes que replican la sinapsis neuronal, DeepSouth tiene la capacidad de emular alrededor de 228 billones de estas conexiones por segundo. Esta proeza tecnológica, según sus responsables, se asemeja significativamente a la capacidad cerebral. André van Schaik, director del Centro Internacional de Sistemas Neuromórficos, describe: “Opera como una red de neuronas, imitando su funcionamiento de manera precisa”.

Aunque la comparación no es directa, dado que el cerebro humano cuenta con cerca de 100 mil millones de neuronas capaces de enviar alrededor de 150 billones de señales, la capacidad inicial de DeepSouth parece superior. Sin embargo, las neuronas pueden transmitir más de una señal por segundo, y existen diversos tipos de señales y conexiones posibles. Aun así, la potencia de DeepSouth es considerable, lo que lleva a los expertos a considerarla como una aproximación equiparable.

DeepSouth, cuyo nombre rinde tributo a TruNorth, el primer chip ideado para emular el comportamiento de un conjunto de neuronas desarrollado por IBM, no alcanzará la eficiencia energética del cerebro, que apenas consume 20 vatios para realizar tales conexiones. Sin embargo, representa un avance en eficiencia con respecto a los superordenadores que han intentado simular este proceso utilizando componentes informáticos convencionales.

André van Schaik destaca: “Nuestra comprensión de cómo los cerebros realizan cálculos mediante neuronas se ve limitada por nuestra incapacidad para simular redes a esta escala. La simulación de redes neuronales en ordenadores estándar utilizando unidades de procesamiento gráfico y CPU multinúcleo es simplemente demasiado lenta y energéticamente costosa”.

A pesar de ser el primero en alcanzar esta escala, DeepSouth no es el único proyecto que ha intentado replicar las conexiones del cerebro humano. El Human Brain Project, un proyecto de la Unión Europea lanzado en 2013, tenía objetivos similares. Sin embargo, tras una inversión de más de mil millones de euros y una década de trabajo, se clausuró en septiembre de este año sin haber alcanzado su objetivo.

DeepSouth un avance sin precedentes en la imitación de la capacidad neuronal

La magnitud del avance que representa se destaca en su singular enfoque hacia la emulación del cerebro humano. A medida que se avecina su encendido programado para el año próximo, los investigadores anticipan un cambio de paradigma en la capacidad de procesamiento de información a nivel computacional. Este hito tecnológico promete expandir los límites de la simulación neuronal y abrir nuevas perspectivas en campos como la inteligencia artificial y la neurociencia computacional.

El diseño meticuloso de DeepSouth, modelado a partir de los mecanismos sinápticos, representa un paso crucial hacia la comprensión y la reproducción de las complejidades del cerebro humano. Aunque la comparación directa entre las capacidades de este superordenador y el cerebro humano plantea desafíos, la aproximación de 228 billones de conexiones sinápticas por segundo marca un logro significativo en la dirección correcta.

A pesar de la distancia que aún separa a DeepSouth de la eficiencia energética del cerebro humano, la comunidad científica celebra este progreso como un punto de inflexión en la investigación de la computación neuromórfica. El enfoque en la imitación de la capacidad neuronal del cerebro ofrece un nuevo panorama para el desarrollo de sistemas más inteligentes y eficientes, explorando territorios donde la tecnología convencional encuentra sus límites.

DeepSouth

El cierre del Human Brain Project, a pesar de sus recursos y esfuerzos considerables, subraya la complejidad y la dificultad inherentes en el intento de emular la funcionalidad cerebral. Sin embargo, el camino trazado por DeepSouth aporta un rayo de esperanza y evidencia la viabilidad de aproximarse a la comprensión y reproducción de las capacidades cerebrales a través de la tecnología.

Este logro no solo representa un avance técnico, sino que también plantea nuevas preguntas sobre el futuro de la computación y la inteligencia artificial. ¿Podría esta aproximación a la simulación cerebral allanar el camino hacia la verdadera inteligencia artificial, capaz de aprender y adaptarse de manera similar a un cerebro humano? La llegada de DeepSouth plantea interrogantes emocionantes y abre puertas hacia un futuro tecnológico de posibilidades aún inexploradas.

 

 

dia o noche